Con los canjes local y externo, el Gobierno busca una quita total de deuda de USD39.500 millones

Si se llegara a una reestructuración generalizada de los bonos bajo legislación externa en el marco de la última oferta oficial y el canje local fuera aceptado por el conjunto de los acreedores, el Gobierno conseguiría una saca total en los servicios de deuda de USD39.500 millones, Es decir, del 21,2% respecto del actual perfil de vencimientos en moneda extranjera. Para la próxima década, el alivio en los pagos alcanzaría los USD58.000 millones y se situaría un poco por encima de piso de USD55.000 millones planteado por el FMI en su análisis de sostenibilidad.

Los números surgen de la presentación que hizo el secretario de Finanzas, Diego Bastourre, en la comisión de presupuesto del Senado del proyecto de cambio local, que será tratado en el recinto la próxima semana, y de un informe de la oficina de Presupuesto de Congreso (OPC). El actual perfil de vencimientos estipula pagos totales en servicios de deuda por USD186.207 millones. Con dos reestructuraciones exitosas, se reduciría a USD146.699 millones.

La clave de esta disminución pasa por recorte del 54,2% de lo previsto en los intereses a saldar. En cambio, a pesar de la quita media del 1,9% pautada para el capital en ambos casos, el valor nominal debido de principal se incrementaría en un 2,6% (Unos USD2.800 millones) debido a la capitalización de los intereses devengados impagos a través de un nuevo título, que incluyen las propuestas externa y local que el Ejecutivo diseñó en términos equitativos.

Aunque el Gobierno redujo de tres a un año el período de gracia propuesto desde la oferta inicial de abril hasta el actual, el grueso del alivio en los pagos se concentra en los próximos cuatro años, Cuando se concentra el grueso de los vencimientos legados por Cambiamos. Crecer para pagar es la premisa oficial. Entre 2020 y 2024, la saca alcanzaría los USD57.500 millones. Esto se debe al ofrecimiento de cupones escalonados que empiezan en el 0,125% y crecen paulatinamente hasta alcanzar un máximo de 5% en algunos buenos.

Los desembolsos empezarían a crecer en 2025, cuando comenzarían las amortizaciones de capital. Y entre 2028 y 2.035 los servicios de deuda comprometidos serían superiores a lo que dispone el perfil actual. La mayor carga se concentrará entre 2,028 y 2,030, con obligaciones anuales de alrededor de USD14.000 millones, Sin incluir los vencimientos con el FMI y otros organismos, los préstamos serán reestructurados una vez que se realicen los cambios con los acreedores privados.

Estos años, según un cálculo de la consultora ACM en base a las proyecciones de crecimiento económico de Gobierno y un supuesto de rediseño del stand by con el Fondo, las necesidades financieras en moneda extranjera podrían superar el techo del 3% del PBI sugerido por el propio organismo como otro de los parámetros para definir un esquema de deuda sostenible.

Esto mantendrá, aunque con la reestructuración, un importante peso sobre las cuentas públicas. La pregunta es si será suficiente el ritmo de crecimiento y el superávit externo para cubrir estos pasivos o si presionará por un ajuste del gasto. Un tema que estará sobre la mesa a la hora de negociar el nuevo programa con el FMI.

La pulseada con los acreedores externos se encuentra en momentos decisivos. como explicó BAE Negocios, El Gobierno trabaja en concesiones legales, principalmente en límites a la estrategia pac-man de canje parciales sucesivos por pedido de los bonistas, en busca de que los fondos más duros acepten su oferta económica de USD53,5 de valor presente neto, que pretende ser la última. El plazo de suscripción vigente cierra el 4 de agosto aunque podría extenderse hasta finales de este mes.

El proyecto de cambio local, se descuenta, será aprobado con facilidad. En ambos casos, la fecha de liquidación del canje será el 4 de septiembre.

Trato equitativo, con matices

El Gobierno respetó sus palabras y propuso términos equitativos para la reestructuración de la deuda en dólares bajo legislación argentina respecto de la oferta vigente para la de los bonos con jurisdicción extranjera. La estructura de nuevos títulos ofrecidos es casi igual y el período de gracia y el recorte de capital es el mismo.

Sin embargo, hay algunos matices. Por caso, el cupón media de los buenos ley local pasarían del actual 7,6% al 2,4%, Una reducción algo superior a la que tendrán los títulos ley extranjera, Que bajarían del 6,3% al 3,1%. Con todo, la saca de intereses sería mayor en los segundos (60% vs 33%) debido en parte a la mayor extensión de su perfil actual: bajo jurisdicción argentina no hay buenos tan largos como el Centenario y los Globales 2,046 y 2048 emitidos por cambiamos, que devengan intereses durante una gran cantidad de décadas.

Por este mismo motivo, mientras que los instrumentos con ley local duplicarían su vida media (de cinco a diez años), en los bonos con jurisdicción foránea esta se mantendría en 12 años.

Además, en el canje local los acreedores contarán con la posibilidad de pesificar sus tenencias a través de nuevos bonos ajustados por CER (Inflación). Esta variante no forma parte de la oferta externa. El objetivo es desolarizar parte de los pasivos y los incentivos dispuestos por el Ministro de Economía, Martín Guzmán, son vencimientos más cortos que la opción en dólares y la ausencia de poner de capital. En lo que va de 2020, el Palacio de Hacienda ya pasó a pesos casi USD8.000 millones en letras y bonos.

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