Pese al superávit récord, aún preocupa la pérdida de reservas

De la mano de el buen desarrollo de las exportaciones primarias y de una nueva caída de las importaciones productivas, El balance comercial dejó USD1.484 millones de superávit en junio. El viernes se verá con números oficiales de qué manera se tradujo esto en la caja del mercado de cambios, aunque todo parece indicar que durante el mes pasado las cuentas a finales mejoraron. La mala: en julio el BCRA volver a sufrir el ensanchamiento de la brecha cambiaria y se volvió vendedor de divisas.

Diferenciación clave: el superávit comercial que informó el Indec para junio, que logró acumular USD8.097 millones en el primer semestre y fue el mayor desde 2009, Muestra la dinámica del comercio exterior de bienes, que no es la misma que la de sus pagos, es decir los dólares que entran y salen. A este dato lo publica el BCRA. En esta ocasión será publicado el viernes.

este balance de los dólares que efectivamente entran y salen dio fuertes divergencias respecto al ingreso y salida de bienes en abril y mayo. Mientras que el Indec publicó un superávit de bienes de USD1.411 millones en abril, la caja del Mulcent reflejó un USD292. En mayo, el de bienes, publicado por el Indec, dejó USD1.893 millones. El de la moneda, del BCRA, sólo USD315 millones.

La explicación de el fenómeno pasa por la brecha entre el dólar oficial y el dólar paralelo, Que creció con mucha fuerza en abril y mayo. Este incremento tiene un impacto sobre las expectativas de devaluación que lleva a los exportadores a no liquidar sus ventas y los importadores a avanzar sus pagos. Junio ​​achicó la brecha y también la de los balances devengado y caja.

Y julio posiblemente podría abierto de nuevo: al mes el dólar MEP saltó 15% y el BCRA volvió a ser vendedor de dólares por USD390 millones. El número aún es mucho menor a los registrados en las crisis de finales de 2015, abril de 2018 y agosto de 2019, por citar ejemplos. En aquellas ocasiones USD400 millones eran la salida de divisas de un día normal. Aun así, insisten los análisis de economistas, será importante alguna señal positiva como un arreglo positivo de la deuda porque cambiar las expectativas y el signo de la compraventa de dólares del BCRA.

las exportaciones de bienes cayeron 8,6% en junio. La baja de 6,7% en los precios explicó buena parte y de hecho la contracción fue de apenas de 2,1% si se la mide en cantidades. Este relativamente buen desempeño, en el marco de la crisis global, se explicó pura y exclusivamente por el salto de 46,7% en las ventas de bienes primarios. diciembre Ecolatina destacaron: «Las manufacturas de origen agropecuario e industrial retrocedieron 6,6% y 42,8% interanual, respectivamente. Esta dinámica no es positiva ya que los grandes rubros con mayor agregado de valor mostraron números en rojo, mientras que avanzaron los commodities«.

las importaciones cayeron 20,8% de la mano de la brutal recesión. las de bienes de consumo mostraron una suba de 7,1%. Se explica porque compara con un pésimo junio de 2019. Al medirlo contra el mismo mes del 2018 se observa aún una caída del 20%.

las de bienes productivos fueron las que traccionaron la caída de 20% en las compras al exterior. mientras que los de consumo protagonizaron un discreto repunte tras la brutal contracción de junio de 2019, los bienes de capital se derrumbaron 26,8%; los intermedios cayeron 4,3%; los combustibles y lubricantes, 50,6%; las piezas y accesorios de bienes de capital, el 37,7% de. Finalmente, los vehículos de pasajeros sufrieron una caída de 53,8%.

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