El PBI argentino fue el que más rebotó en mayo en América del Sur

Argentina fue el país de la región que más relajó su cuarentena durante mayo y fue, también, el que más rebote de la actividad económica consiguió durante este mes: repuntar 10% respecto al mes previo y logró recuperar casi 40% de lo perdido durante la debacle histórica de marzo-abril. El resto de los países registraron rebotes menores o incluso empeoraron. Así, está entre las que más puntos cayó en lo que va de la pandemia pero achicó diferencias y la dinámica es pareja a nivel regional (5 puntos es la diferencia con el Brasil). Como contrapartida, es uno de los que menos muertes tiene.

Chile aún no encontró piso. Arrancó en abril con una cuarentena bastante más relajada, tal como muestra el Government Response Stringency Index, de la Universidad de Oxford. Comenzó con caídas de la actividad menores en marzo y abril pero luego, ante la disparada de contagios, Va endurecer su cuarentena, particularmente en Santiago de Chile. En mayo volvió a caer 3,4% y ya acumular una baja de 16,4% desde febrero.

Brasil arrancó con una cuarentena casi tan relajada como la de Chile pero endureció más que el país trasandino durante mayo y repuntó apenas 1,3%. en total acumular una contracción de 13,9% desde febrero, Menor a la de 18,7% que acumula Argentina a pesar de su fuerte repunte. Queda la pregunta de qué pasará hacia delante. En junio, los dos países relajaron sus cuarentenas y después, en julio, ambos volvieron a endurecerse durante la primera quincena, aunque Argentina volvió a aflojar en la segunda.

Perú tiene varias similitudes con la dinámica local. Arrancó con una cuarentena bien dura en abril (aunque la argentina es más estricta) y relajó a partir de el 11 de mayo. Este mes, el rebote fue de 8,5%. Así, la economía peruana acumular una contracción de 26,1% desde febrero. Es la más pronunciada de la región.

Colombia es, al igual que Argentina y Perú, el otro país que arrancó con una cuarentena relativamente dura, pero no tan exigente como la de los otros dos. Y la mantuvo relativamente constante y sin cambios. En mayo recuperó 5,1% pero desde febrero acumula una contracción de 17,8%.

Uruguay, Paraguay y Ecuador no tienen datos mensuales libres de estacionalidad. los números interanuales del Paraguay dejan entrever un desempeño mucho más cómodo, con una contracción de apenas 7,4% interanual. Ecuador, en cambio, registró una de 27,4%, incluso peor que la de Chile. Bolivia, En tanto, todavía no publicó el dato de mayo.

Así, en la tabla de posiciones, Argentina está entre los tres países con peor desempeño desde que la pandemia llegó a la región pero fue el que más consiguió sacar diferencias durante mayo, Con un rebote más alto que el resto. Entre Brasil, que cayó 13,9%; Chile, 16,4%; Colombia, 17,8%; y nuestro país, con 18,7%, hay una diferencia menor a los 5 puntos y la pregunta es si la diferencia en muertes justifica los intentos por evitarlo. Mientras que en Argentina las muertes acumuladas están llegando a 3.000, en Brasil superaron las 85.000, en Chile las 10.000 y en Colombia las 8.000.

La continuidad de la película genera incertidumbre. Por las dificultades económicas y sociales que se desprenden de un aislamiento de más de cuatro meses, Argentina aflojó la cuarentena durante la segunda parte de julio.

Una investigación de los economistas de la Reserva Federal, Sergio Correa; de la Reserva Federal de Nueva York, Stephan Luck; y del MIT, Emil Verner. La investigación se tituló «Las pandemias deprimen la economía, no las intervenciones de la salud pública», refirió a datos de la gripe española de 1918 y sostuvo que en Estados Unidos, contrario a lo esperado, las diferentes estrategias de salud pública de las diferentes ciudades no tuvieron impacto diferencial sobre sus economías en el corto plazo y que en el medio plazo las más severas salieron ganando en términos económicos.

La investigación de Correa, Luck y Verner arriesgó algunas hipótesis: «El efecto directo del aislamiento es contractivo, restringe la actividad económica. Pero la pandemia por sí misma puede ser más disruptiva para la economía. Muchas actividades que el aislamiento restringe de todos modos podrían no ocurrir, incluso sin aislamiento. Para evitar contagiarse, los hogares cortan el consumo y el trabajo, mientras que los empresarios reducen la inversión en respuesta a la baja de la actividad, la menor demanda y la creciente incertidumbre. Como resultado, el contrafáctico sin aislamiento implica una contracción, también «. Y señalan que una cosa es un apagón productivo coordinado y otra cosa, potencialmente peor, es un no coordinado.

La continuidad respecto a las muertes también es incierta, en particular con la actual aceleración de casos. Lo afirmó el epidemiólogo sueco Johan Giesecke, Para quien el partido es demasiado largo como para celebrar las cifras actuales. En una entrevista con Infobae, dijo: «El problema de lo que ocurre allí es que no se puede sostener por siempre un cierre de estas características. La gente se levantará y se rebelará si se prolonga por tanto tiempo. Sí que puede hacerse en China, por ejemplo, pero China no es exactamente una democracia. ninguna democracia occidental que pueda compararse con China y pueda mantener la cuarentena para siempre. Los gobiernos deben dejar a la gente salir, y cuando lo hagan habrá más gente contagiada y habrá más gente muerta. Me dicen que son 45 millones de personas … Estimo que podrían tener unas 15 mil muertes antes de que todo esto termine «.

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